Seder para Purim
El día anterior a Purim -13
de Adar- se acostumbra
realizar el Ayuno de Ester
-Ta'anit Ester- en
conmemoración del pedido que
la reina Ester le hizo al
pueblo judío en Persia para
ella poder ingresar a la
corte del rey, so pena de
ser asesinada por ingresar
sin permiso del rey.
El dia 14 de Adar, dia de la
Fiesta de Purim, después de
terminar el Ayuno de Ester,
en la noche después del
servicio de Arbit, las
personas se ponen de pie y
se declaran las siguientes
bendiciones dirigidas por el
Jazán, para luego proceder a
la Lectura de la Meguilá de
Ester:
Baruj ata Adonay, Elohenu
Mélek ha'olam, asher
kideshanu bemitzvotav
vetsivanu 'al mikrá meguilá
Baruj atá Adonay, Elohenu
Mélek ha'olam, she'asá nisim
laabotenu, bayamim hahem,
bazemán hazé
Baruj atá Adonay, Elohenu
Mélek ha'olam, shehejeyanu,
vekiyemanu, vehigi'yanu,
lazemán hazé
Luego se procede a la
lectura de la Meguilá de
Ester.
Como la Fiesta de Purim se
celebra durante dos días, al
dia siguiente se cumplen los
preceptos del banquete de
Purim, los regalos a la
gente necesitada -matanot
laebionim- y el envío de
manjares a los amigos
-mishlóaj manot-
En el segundo día no se dice
la tercera bendición:
Shehejeyanu.
Final
Después de la lectura de la
Meguilá se dice la siguiente
bendición:
Baruj atá Adonay, Elohenu
Mélek ha'olam, harab et
ribenu, vehadan et dinenu,
vehanokem et nikmatenu,
vehamshalem gemul lejol
oyebe nafshenu, vanifrá lanu
mitsarenu. Baruj atá Adonay,
hanifrá le'amó Yisrael mikol
tzarehem, haEl haMoshiaj.
Asher heini atzás goyim
vayofer najshevot arurim.
Bekum aleinu adam rashá,
nétzer zadón mizera Amalek.
Gaá ve'ashró vejará lo
borugdulasó yokshá lo lajed.
Dimo venafshó likod
venilkad, bikesh le'hashmid
venishmad me'herá. Hamán
hodia evat avotov, ve'orer
sinat ajim labonim. Veló
zajar rajamai Shaul ki
ve'jemlató al Agag nolad
oyev. Zomam rashá le'hajrit
tzadik venilkad tomé bidey
tahor. Jésed gavar al
shigegad av, verashá hosif
jet al jatáv. Tamán velibó
majshevot arumav,
va-yishmaker la-asot ra'ah.
Yadó shalaj bikdoshé El,
kaspó natan le'hajrit
zikrom. Kir-ot Mordejay ki
yatzó ketzef, ve'dotai Hamán
nit'enu veShushán. Lavash
sak ve'kashar misped,
vegazar tzom va-yeshev al
ha-efer. Mi ze ya-amod
le'japer legagá, ve'limjol
jatat avón avotenu.
Netz poraj milulav, hen
Hadasá am'dó l'orer
y'shenim. Sariseja hivilu
l'Hamán, lehashkotó yein
jamás taninim. Omad
be'ashró ve'nafal be'rishó,
asa lo etz ve'nisla alav.
Pihem pos'jú kol yosh've
tebel, ki fur Hamán nehpaj
le'furenu. Tzádik nejelatz
miyad rashá, oyeb nitan
tajás nafshó. Ki-ye'mu
alehem la-asot Purim,
ve'lismoaj bekol shaná
ve'shaná. Ra-ita et tefilát
Mordejai veEster, Hamán
uvanav al ka-etz talitá.
(Lo siguiente se recita
después de leer la Meguilá
en los dos días)
Shoshanat Yacov tzahalá
ve'sameja, beri-otam yajad
tejelet Mordejai.
Te'shu-atam ha-ayita
lo-netzaj, ve'tikvatam bekol
dor vador. Le'hodía shekol
koveja lo yevoshú, veló
yikalemu lo-netzaj kol
hakosim baj.
Arur Hamán asher bikesh
le'abdí, Baruj Mordejai
ha-yehudí. Arurá Zeresh
eshet mafjidi, berujá Ester
ba-adí. Arurim kol harshaím
berujim kol Yisrael, vegam
Jarboná zajur latob.
EN ESPAÑOL
Bendito seas Tú, Eterno,
Dios nuestro, Soberano del
universo, que nos ha
santificado con Sus
mandamientos y nos ha
ordenado con respecto a la
lectura de la Meguilá.
Bendito seas Tú, Eterno,
Dios nuestro, Soberano del
universo, que hizo milagros
por nuestros ancestros en
aquellos días en esta época.
Bendito sea Tu, Eterno, Dios
nuestro, Soberano del
universo, que nos ha hecho
vivir, nos ha preservado y
nos ha hecho llegar a
este momento.
(En el segundo día no se
dice la tercera bendición)
Después de leer la Meguilá
se dice la siguiente
bendición:
Bendito seas Tú, Eterno,
Soberano del universo, que
pelea nuestra disputa,
aplica nuestro juicio, se
cobra nuestra venganza,
retribuye su merecido a
todos los que odian a
nuestra alma y castiga a
todos los que nos
atormentan. Bendito eres Tu,
Eterno, que castiga a todos
los enemigos de Tu pueblo
Israel, el Dios salvador.
Quien se resistió al consejo
de las naciones y anuló los
designios de la astucia,
cuando un hombre malvado se
levantó contra nosotros, sin
motivo una rama de la
descendencia de Amalek,
altivo por sus riquezas el
cavó para sí una tumba, y su
grandeza lo enredó en una
trampa. Creyendo atraparnos,
el terminó atrapado;
intentando destruirnos, fue
rápidamente destruído. Hamán
demostró la enemistad de sus
antepasados, y cultivó el
odio de Esaú en sus hijos.
El no recordaría la
misericordia de Shaul que a
través de su compasión sobre
Agag nació el enemigo. El
malvado conspiró para
erradicar a los justos, pero
el impuro fue atrapado en
sus propias manos. La bondad
venció al error de su padre
y el inicuo apiló pecado
tras pecado. En su corazón
él escondió sus astutos
pensamientos y se dedicó a
hacer el mal. El extendió su
brazo contra los santos de
Dios, gastó su dinero para
destruir su memoria. Cuando
Mordejai vio el comienzo de
la ira y los decretos que
Hamán emitió en Shushán, se
cubrió con ropas de silicio
y se llenó de luto, decretó
un ayuno y se sentó sobre
cenizas. "Quién se levantará
para expiar por el error,
para obtener perdón por los
pecados de nuestros
ancestros?"
Una flor floreció de una
rama de lulav. - He aquí
Hadasa se puso en pie para
despertar la dormida. Sus
siervos apresuraron a Hamán,
para servirle vino de veneno
de serpiente. El permaneció
erguido en su riqueza y fue
derribado por su mal - el
construyó la horca en la
cual fue colgado. Los
habitantes de la tierra
abrieron sus bocas porque la
suerte de Hamán se convirtió
en nuestra Purim. Los
hombres justos fueron
salvados de la mano del
malvado; el enemigo fue
sustituído por él. Ellos se
comprometieron a establecer
Purim para regocijarse cada
año. Tú tuviste en cuenta la
plegaria de Mordejay y
Ester; Hamán y sus hijos Tu
los colgaste en la horca.
La rosa de yacov estuvo
alegre y contenta cuando
vieron todos a Mordejay
vestido con azul real. Tu
has sido su eterna salvación
y su esperanza a traves de
todas las generaciones. Para
dar a conocer que todos los
que esperan en Tí no serán
avergonzados, nunca serán
humillados, aquellos que se
refugian en Tí
Maldito sea Hamán quien
buscó destruirme, bendito
sea Mordejai el Judío.
Maldita sea Zeresh la esposa
de quien me aterrorizaba,
bendita sea Ester quien se
sacrificó por mí. Malditos
sean todos los malvados,
bendito sea todo Israel y
Jarboná, que sea recordado
para bien.
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