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Por Eliyahu BaYonah Ben
Yossef, Director Shalom Haverim Org. New York
Moshé predice acertadamente que después de que los Hijos de Israel hayan morado en Eretz Israel van a pecar, ser exiliados de la Tierra y dispersos entre todos los pueblos. Serán pocos en cantidad pero eventualmente retornarán a Dios. Moshé designa tres "ciudades de refugio" para que una persona que mata inadvertidamente pueda escaparse. Moshé repite los Diez Mandamientos y luego enseña el Shemá, el credo central del judaísmo - "sólo hay un Dios". Luego les advierte que no se sumerjan en el materialismo y se olviden de su función como una nación espiritual. La parashá termina cuando Moshé exhorta al pueblo a no casarse con otros pueblos cuando entren a la Tierra de Israel, ya que no pueden ser una nación santa si se casan con otros pueblos y se hacen indistinguibles entre otras naciones.
COMENTARIOS A LA PARASHÁ POR QUÉ LO PROVOCA? "Sube a la cima del peñasco y eleva tus
ojos en dirección al oeste, al norte,... y ve
con tus propios ojos, pues no cruzarás este
Jordán" (3:27) Imagínate las ansias de Moshe mientras estaba
parado en la cima del peñasco, contemplando la
tierra por la que había renunciado a tanto...
Allí estaba, extendida ante él como un mapa
abierto. La Tierra de Israel. Tan cerca, y al
mismo tiempo, tan lejos. Hashem sabía lo mucho
que Moshe ansiaba ir a Eretz Israel... ¿Por qué
lo "provocó", mostrándole la tierra a la que
sabía que jamás llegaría? Además, nuestros Sabios nos dicen que, por
medio de un concepto profético, Hashem le mostró
a Moshe cada metro cuadrado de Eretz Israel, lo
cual seguramente no habrá hecho más que aumentar
su anhelo... ¿Cuál era el propósito de Hashem? Cada uno de los Avot, los Patriarcas,
representa una cualidad específica: Abraham
simboliza la Jesed (benevolencia); Itzjak
simboliza la Guevurá (fuerza; autocontrol);
Yaakov, la Emet (verdad). La cualidad que
representa Moshe es Netzaj: la Eternidad. Todo lo que hizo Moshe fue para siempre.
Hashem dio la Torá por su intermedio, porque la
Torá es eterna. Si Moshe hubiera ido a la Tierra
de Israel, junto con el pueblo judío, entonces
su entrada hubiera sido una "entrada eterna". Y
después de esa entrada, el pueblo judío
simplemente no podía irse de la Tierra. Pero
Hashem sabía que el pueblo judío tendría que
irse al exilio ya que no lograría mantener el
alto nivel espiritual que exige la Tierra. Si no
se podían ir, y no podían quedarse, entonces se
encontrarían en peligro real de aniquilación. Por eso, Moshe no podía entrar a la Tierra de
Israel. Sin embargo, Hashem hizo que la no-entrada de
Moshe a la Tierra cumpliera un propósito
positivo: Hashem quería implantar el recuerdo de
la Tierra de Israel en la psiquis colectiva del
pueblo judío. Al mostrarle a Moshe cada brizna
de pasto, al llevarlo y mostrarle cada rincón de
la tierra a la que jamás habría de llegar,
Hashem implantó en el corazón de Moshe un ansia
eterna por la Tierra de Israel. Fijémonos en el rezo diario. Fijémonos en la
bendición de después de las comidas. Nuestras
peticiones a Hashem están saturadas del nombre
de la Tierra a la que ansiamos retornar, como un
Pueblo Santo. A lo largo de la larga, larguísima noche del
exilio, el pueblo judío jamás perdió esa misma
ansia por Eretz Israel que sintió Moshe cuando
se paró en la cima del peñasco y contempló la
Tierra que jamás habría de pisar. Malbim, Rabí Yerujam
Uziel Milevsky z''l LE FALTÓ 1 SOLA VEZ
MAS "Vaetjanan" (3:23) Vaetjanan significa "imploré". La guematria, o equivalente numérico, de
Vaetjanan es 515. Hay 516 horas entre el comienzo de Rosh
Hashaná y el final de Hoshana Rabá, que es la
última oportunidad de cambiar un decreto que fue
hecho en Yom Kipur. En el último año de su vida, entre Rosh
Hashaná y Shmini Atzeret, Moshe rezó cada hora,
515 veces, para que Hashem lo perdonara y le
dejara cruzar el Jordán. Finalmente, Hashem le dijo que no rezara más.
De esto aprendemos el enorme poder de la
plegaria. Hashem le dijo a Moshe que dejara de
rezarle, lo cual implica que si Moshe hubiera
continuado rezando, si hubiera rezado la
plegaria número 516, Hashem habría accedido a su
petición. Rabí Mordejai Perlman
"Y amarás a Hashem, tu Dios, con todo tu corazón..." (6:5) Los filósofos preguntan: ¿Cómo puedes ordenar amor? El amor es algo instintivo que una persona o bien siente o bien no siente. ¿Cómo se le puede ordenar a una persona que ame? La respuesta se encuentra en la propia pregunta. A partir del hecho de que Hashem nos ordenó que Lo amáramos, se desprende que debe formar parte de la naturaleza de cada judío el amor al Creador. Lo único que hace falta es despertar esa fuerza natural y darle un pellizco. Sfat Emet
"Y Le rogué a Hashem en ese momento, diciendo" (3:23) La frase "en ese momento" apunta a una plegaria para las generaciones futuras: cada vez que el pueblo se halle en tiempos de angustia, y no puedan rezar como corresponde a causa de la opresión del exilio, la plegaria de Moshe ha de elevarse en su lugar. Hasta en la tristeza más profunda, cuando la soga de la plegaria, que conecta los labios con el corazón, está desconectada, y lo único que podemos hacer es meramente pronunciar las palabras, la plegaria de Moshe se elevará para nosotros. "En ese momento", cuando lo único que podamos hacer es "decir", y no haya sentimiento en nuestras palabras, esta plegaria de Moshe se elevará ante Hashem.
Rebe de Amshinov z''l
"Con todo tu corazón" (6:5) Una idea parecida queda implicada en la frase "con todo tu corazón" del Shemá. Rashi explica el versículo "Con toda tu alma" significando que "aunque El te quite el alma". Lo mismo, si El te quita el corazón. Inclusive cuando la duda te carcoma el corazón, inclusive cuando la confusión te impida ver la Mano de Hashem, inclusive entonces sírvelo "con todo tu corazón". Jidushei ha Rim NOTAS EXPLICATORIAS: Y yo supliqué al Eterno en aquel tiempo, diciendo:Este es uno de los cuatro contextos de la Tora donde Moshe le dijo a Hashem: "No te dejaré hasta que me respondas si has de satisfacer mi ruego o no" A eso alude la expresion aparentemente superflua "diciendo"
¡Déjame pasar, te ruego, y veré la buena tierra que está más allá del Jordán, este buen monte y el Líbano! Este buen Monte Moisés hace alusión a la ciudad de Jerusalem, la cual se encuentra rodeada de montes (ver Salmo 125, 3); y con el Líbano, al lugar donde más adelante se construiría el Templo. Libano, en referencia al Beit Hamikdash, cuya mision es blanquear las trasgresiones de Israel. Libano y blanco en hebreo tienen la misma raiz : Laban Y ahora, instruye a Josué y fortalécele y anímale, porque él ha de pasar al frente de este pueblo, y él los hará poseer la tierra que tú verás. Cuando Moisés comunicó a Josué que debía remplazarle, éste se declaró modestamente incapaz de guiar al pueblo. Pero Moisés le animó con expresiones alentadoras, instándolo a no disminuir su valor. Le recordó su propio pasadora cuando Dios le encargó la misión de salvar al pueblo en Egipto. "Yo comencé rehusando (ver Exodo, 4, 13) y finalmente acepté. Tú también aceptarás". Y ahora, oh Israel, escucha los estatutos y los juicios que os enseño, a fin de observarlos, para que viváis y entréis a heredar la tierra que el Eterno, vuestro Dios, os da. Moisés, el guía ideal del pueblo de Israel, aunque no habría de entrar a la Tierra Prometidas no abandonó su misión, la de inculcar en el pueblo sus deberes más allá del Jordán, que él no pasaría: "Y ahora pues, oh Israel, oye los estatutos y los juicios que yo os enseño para que los ejecutéis y viváis y entréis a heredar la tierra que el Eterno, Dios de vuestros padres, os da" (capítulo 4, 1). Se nota aquí que la máxima aspiración de Moisés no era solamente llevar al pueblo a la tierra prometida; él sentía que Israel necesitaba antes que nada de una patria espiritual, la cual pudiese existir aun fuera de Eretz Yisrael. Ella es la Torah, con sus preceptos y estatutos sagrados, la patria esencial del judaísmo hasta hoy. Y los guardaréis y los cumpliréis, porque en esto consistirá vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de las naciones, las cuales oirán todos estos estatutos y dirán: Ciertamente es esta gran nación pueblo sabio y entendido. "Cuidar" alude a estudiar los mandamientos. "Observar" alude a ponerlos en practica. Estudiar los mandamientos es cuidarlos, ya que el estudio y el conocimiento de los mismos es el catalizador para su aplicacion y practica; y como tales, fuente de su eterna perdurabilidad. El estudio y la observancia de los preceptos es la gran dabiduria de vida del pueblo de Israel, motivo de reconocimiento entre las naciones del mundo. Solamente guárdate a ti mismo y guarda tu alma mucho, no sea que te olvides de las cosas que han visto tus ojos, y se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; y las harás conocer a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Moisés insiste varias veces, en este libro, sobre el mandamiento de transmitir a los hijos y nietos, de generación en generación, el legado espiritual recibido. En realidad, si el judaísmo existió hasta hoy fue gracias a la educación religiosa suministrada a los niños. Numerosas son las declaraciones de la Torah y del Talmud sobre dicho precepto: "Estas palabras que hoy te enseño estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos", etc. (Deuteronomio 6, 6-7). "El padre que enseña la Torah a su hijo, tiene el mismo mérito de quien la hubiese recibido directamente del monte Sinay" (Bereshit Rabá 10). El deber primordial de una comunidad israelita es el de educar religiosamente a los niños, ya que la futura existencia de ella dependerá de la difusión de esa enseñanza. "No se puede suspender la instrucción de los niños ni aun para construir el Templo de Jerusalem" (Shabat 1, 19). Cuando hubiereis engendrado hijos e hijos de hijos, y hubiereis estado largo tiempo en la tierra, y os corrompiereis e hiciereis esculturas a semejanza de cualquiera cosa, e hiciereis lo que es malo a los ojos del Eterno, tu Dios, para provocar que se indigne. Porque el Eterno, tu Dios, es un fuego devorador, Dios celoso es. Celoso en el sentido de que cela por la santidad de sus hijos y no tolera el culto a la idolatría de cualquier manera que se practique, según vemos en los versículos anteriores de este capítulo, que recuerdan a Israel su espiritualidad, que no puede ser representada por ninguna imagen. Cuando hubieres engendrado hijos Con razón los reinos escogieron este trozo, desde el versículo 25 hasta el 40, para la lectura del triste ayuno del 9 de Av (Tishá beAv ). Moisés hace aquí una seria advertencia de lo que acontecerá si los israelitas se apartan de la senda divina para adorar dioses extraños o materiales, y actúan mal. En efecto, todo lo que Moisés predijo aconteció, pero aún así Dios no abandonó a su pueblo, como lo prometió: "Pero cuando te vieres en angustia... buscarás desde allí al Eterno, tu Dios, y le hallarás, con tal de que le requieras con todo tu corazón y con toda tu alma... porque el Eterno tu Dios es un Dios misericordioso, no te dejará caer, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que juró a tus padres". La felicidad del pueblo israelita y su bienestar se hallan en la unión íntima y espiritual con su Dios, y en el cumplimento de los preceptos de su Ley. Moshé les esta advirtiendo que serian desterrados al cabo de 852 años, como la suma de las letras de la palabra "venoshantem". Alusión al exilio babilónico. Pero de hecho, el exilio tuvo lugar al cabo de 850 años. En Su gran misericordia Hashem le adelantó 2 años para evitar que un peor descenso de Israel desembocase en la perdicion y la destruccion mencionada en el verso 26. para desterrar delante de ti a naciones más grandes y más fuertes que tú, a fin de traerte y darte en herencia la tierra de ellas, como hoy se ve. Delante de ti a naciones Hace alusión a los pueblos de los reinos de Sijón y Og, que los israelitas conquistaron antes de cruzar el Jordán. Entonces Moisés hizo separar tres ciudades de este lado del Jordán, hacia el nacimiento del sol, Esta parte, desde el versículo 41 hasta el fin del capítulo, constituye una interrupción entre el primero y segundo discurso de Moisés. Algunos exegetas piensan que este relato no está en su lugar apropiado, pero otros dicen que sí lo está, y que Moisés siempre tuvo en el pensamiento apartar las tres ciudades, pero solamente ahora pudo realizarlo. Separó las tres ciudades de refugio de la Transjordania a pesar de que, según afirma el Talmud (Macot 9), éstas no podían servir para la finalidad a que estaban destinadas hasta que separasen también las otras tres en la tierra de Canaán. Los hombres justos cumplen las buenas obras cuando tienen la posibilidad de hacerlo, aunque hayan de servir para más tarde. Cualquier otro jefe espiritual igual a Moisés, hubiese estado satisfecho con la grandiosa obra realizada hasta el momento, pero él lucha hasta el último día, hasta la última hora, por el futuro de su pueblo. Guardarás el día del sábado para santificarlo, como el Eterno, tu Dios, te ha ordenado. En esta perashá, Moisés menciona los diez mandamientos con ligeras modificaciones en relación a los que proclamó el Eterno en el monte de Sinay, pero en el cuarto mandamiento, en lugar de Zajor et yom hashabat lekadeshó (recordarás el día de sábado para santificarlo), dijo: Shamor, etc. (guardarás el día de sábado para santificarlo). El Talmud afirma que no fue Moisés quien cambió la palabra zajor por shamor, sino que Dios había pronunciado las dos palabras de una sola vez, lo que constituye un milagro incomprensible para el ser humano. Haciendo alusión a esto, el poeta Shelomó Halevi el Kabetz dice en su famosa poesía Leja Dodí, que se canta en el ritual del viernes por la noche: Shamor vezajor bedibur ejad, hishmianu El hameyujad (guardar y observar (el sábado) nos hizo oír el Dios único en una sola palabra). Los preceptos negativos del Decálogo no deberán ser traducidos sino en futuro simple: "no matarás, no robaras", etc. No se trata de una ley, una disposición, un "imperativo" que el hombre debe cumplir, sino de una educación integral en la que el precepto se convierte en parte natural de su personalidad, y que el hombre observa instintivamente. Nuestra fe nos ordena creer que estos sublimes mandamientos fueron dictados por inspiración divina. En realidad, si no procedieran de las alturas, no habrían existido desde hace más de tres mil años hasta hoy, contribuyendo a la moralización, progreso y ennoblecimiento de casi toda la familia humana. y no codiciarás la mujer de tu prójimo; y no desearás la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo. Es especialmente interesante el décimo mandamiento, que siendo el último ocupa una posición destacada y constituye un ejemplo único en su categoría. Se pueble argumentar que envidiando a nuestro prójimo no le hacemos ningún mal; al contrario, a muchos les gusta ser envidiados. Pero esta envidia aparentemente inofensiva, constituye muchas veces el principio de todos los males cuando el hombre se deja dominar por ella; es la raíz del robo, del adulterio y hasta del asesinato. Consiguiendo vencer la envidia, el hombre jamás se dejará arrastrar por el pecado.
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El Shabat que viene inmediatamente después de
Tisha Be Av se denomina Shabat Nejamú, el Shabat
de Consolación. Se llama así por la primera
palabra de la Haftará de esta semana: "Consuela,
consuela a Mi pueblo dice vuestro Dios" El
Profeta le recuerda al pueblo que ha llegado a
término la época del Exilio de Jerusalén. El Midrash nos dice que Hashem le pide a Abraham
que consuele a Jerusalén, mas sin éxito. Luego
les pide a Yitzjak, a Yaakov y a Moshe, con
igual resultado. Por fin, el Propio Hashem viene
a consolar a la Ciudad Santa.
iSAIAS 40:3 Kol kore bamidbar panu derej Adonay yashru ba'aravah mesilah l'Eloheynu. Una voz clama en el desierto: Preparad el camino del Eterno (para hacer volver a los cautivos); allanad en el yermo una calzada para nuestro Dios (que andará entre ellos).
Escrito y Recopilado por:
Ravino Yaakov Asher Sinclair en Jerusalem |
Un grupo de personas viajaban en un bote. Uno de ellos
tomó un taladro y comenzó a perforar un agujero debajo de sí
mismo.
Eliyahu BaYona Ben Yossef, Cuentos y Leyendas Judías.
Pirke Avot"No seas un malvado en tu
propia estimación." El que no tiene autoestima en cuanto a su nivel espiritual no vacila en seguir pecando (¡otra leña al fuego!). Eso no significa que se deba considerar un tzadik (una persona justa). Nuestros Sabios (Nidá 30b) nos dicen que antes de que nazca el bebé, su alma es desafiada con este juramento: "Sé un tzadik y no un malvado. Pero inclusive si todo el mundo te considera un tzadik, deberás considerarte un malvado. Uno no debe pensar que es un tzadik, que no necesita crecer más, ni un rashá, un malvado que no tiene posibilidad de redención. Deberá considerarse en medio del crédito y del débito, donde cada uno de sus actos es capaz de inclinar la balanza. |
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